Siempre de
usted
Difícil, por no decir imposible, será que nuestros amados lectores
intuyan, elegante palabreja que nos refiere a la intuición que es harto dura de
definir,- no lo creo, digamos que es un sexto sentido, o décimo, con eso que
tenemos 9, sí o sí-, pues no, decir que es un sexto sentido es decir casi nada,
dejémoslo así porque el tiempo vuela y regresemos diciendo que es tanto el
respeto al escribir esta columneja que el tal Adriano no autorizó poner el
título de Siempre tuyo, que era así como se inició esta 549 participación, y
que de una vez y para todas decimos que también es el título de un muy
recomendable libro del buenazo de Daniel Glattauer (DG). La historia se da en
15 fases y hay que aceptar que está bien llevada. Cada fase es como las etapas
por las que va pasando Judith en su digamos atracción, no sabemos si cariño,
pero nunca amor, por Hannes, un arquitecto medianamente joven y atractivo. Pero
no se vayan a creer que reseñaremos el libro de DG que en sus 267 páginas nos
tiene interesados y en cierto suspenso, lo que sí haremos es usar algunos de
sus conceptos para desgranar esta penúltima columneja. Y es que la cursi frase
de Siempre tuyo nos hace pensar irremediablemente en amor del bueno y
sacrificio por el otro, pero en el librito la cosa es distinta: siempre tuyo
porque tú serás siempre mía, es, digámoslo así, toda una estrategia para
quedarse con la dama a toda costa, así tenga que raptarla con una de las formas
más sutiles y elaboradas que solo una mente criminal puede llevar a cabo. Su
carisma y voluntad de ayudar le granjean la aceptación de los amigos y
familiares de Judith. Cae en la trampa y está a punto de perder la razón. “Para
ti, mi ángel en la tierra…el amor nos enlaza. La eternidad nos une. Tú eres mi
luz y yo tu sombra. Nunca podremos existir separados. ¡Cuando tú respiras,
respiro yo! Siempre tuyo”. Qué, no me lo
niegue, es una frase bonita pero que con los antecedentes hasta ahora dados nos
percatamos que tiene dos lecturas. Primero cortejada, luego dizque amada, para
terminar enferma de los nervios y sedada crónicamente logra tener un rayo de
luz o de conciencia y de quién menos se puede uno imaginar obtiene la mano o
ayuda que la saca de un terrible futuro. Decir que el Hannes ya tenía en ese
estado a su primera esposa no viene tanto al caso. Ahora que por otro lado el
amor es eso, una trampa sentimental en la que muchos caemos y de la que muchas
veces nunca salimos. Perra matrimonial suerte. Unir los puntos es bastante sencillo:
una lista de consejos no pedidos sobre la felicidad y un libro recién leído con
sus conceptos sobre la relación de pareja. Así que tomada nota: ame con locura
sin perder el piso. Algo así como cerrar los ojos pero abrir uno de vez en
cuando. Y si por la de malas se obsesiona y suelta frases del tipo “es el amor
de mi vida y puede hacer conmigo lo que quiera”, “que me mate, no me importa”,
y la clásica: “pégame pero no me dejes” os digo, de cierto os digo que debe
buscar ayuda. El tal yasabenquién sugiere leer filosofía, pero si no tiene
mucho tiempo para leer, reflexionar y darle vueltas y vueltas a lo leído, no
está por demás hablar con sus padres o buenos amigos. Cuando las noches
empiezan muy temprano y acaban demasiado tarde, dice el gran DG, el aislamiento
es el peor caldo de cultivo para enfrentar un problema de psicosis
esquizofrénica,- se oye muy técnico, dejémoslo en problemas de los rudos o
agudos, y tan tan, di que no-, me late madrina, te vamos a extrañar, así que si
reconoce que no tiene los recursos emocionales para resolverlo hágase de ellos.
Van desde la meditación, las vacaciones, nuevos amigos, nuevas actividades,
cambio de rutinas o hábitos, abrir su mente y corazón entre otras muchas cosas
más sin olvidar la ayuda profesional. Hay amores que nos quitan la paz y
asesorarse por un sicólogo no significa que estemos locos. Que sea una idea
generalizada, baste decir que el libro comentado es de origen alemán y usa este
tipo de expresiones, no debe hacernos desistir de pedir ayuda. Los síntomas se
manifiestan en el cuerpo como falta de apetito, estrés, ansiedad, problemas
para dormir y más que para acabarla de complicar se parecen a los del amor o los
de una adicción. Ahora que…¿usted a qué es adicto?. Esperemos que a cosas buenas
como al haber leído por 15 años y 550 columnejas al tal Adriano. Su remedio no
es sencillo, ningún sicólogo o psiquiatra se los recetará, pero es harto
sencillo: espere con paciencia y compre su libro, ya sabe que Siempre de usted.
Punto casi final,- vaya, pensé que no habría el final-final, mi lindo sobrino,
y pon otra vez eso de punto porque se me salen las de cocodrilo,- ya está.
Punto.